Somos una típica empresa familiar, llevada adelante por sus dueños. Fundamos nuestra empresa en 1994 con el nombre de fantasía “Los Vikingos”. Al contrario de lo esperado no hay sangre vikinga que corra por nuestras venas pero por esos tiempos y por muchos años después también, navegamos sin otra ayuda que la otorgada por la naturaleza, con un gran conocimiento de sus señales, intrépidos, inquietos y curiosos como los grandes navegantes vikingos. 

Es así como comenzamos a operar con un pequeño bote semirigido de apenas 5 metros de eslora al que bautizamos “Vikingo”. Recordamos esos días con mucha felicidad ya que perseguíamos un gran sueño compartido, unidos por nuestra pasión por la naturaleza y las actividades al aire libre. Con los años, y con mucho esfuerzo, logramos comprar un bote más grande para doce pasajeros, el “Vikingo II” y unos años después duplicamos la capacidad con el “Drakkar”. Su nombre se debe a su similitud con las características de las naves vikingas, tamaño mediano, veloz y fácil de maniobrar, embarcación ideal para desembarcar en las abruptas y discontinuas costas patagónicas.

Tiempo después pudimos tener nuestra oficina, pañol y embarcadero en un espejo de agua envidiable de la costa de la ciudad. Poco a poco mejoramos el servicio y planeamos seguir haciéndolo, dado que nuestro espíritu inquieto no deja de bombardear nuestras mentes con nuevas ideas y proyectos. 

Ofrecíamos muchas salidas diferentes que luego simplificamos en las cuatro ofertadas actualmente, aunque siempre estamos evaluando nuevas alternativas y productos para ofrecerles a nuestros clientes. Todas las salidas son especiales porque el entorno es especial y cada una tiene algo diferente a la anterior ya sea por el lugar visitado, las especies avistadas, la duración de la navegación o las actividades realizadas. Pensando en darle ese toque vikingo especial incorporamos la ceremonia del mate en nuestras visitas a las colonias de pingüinos de Magallanes en la Isla de los Pájaros o en la Isla Pingüino. Ese tercer tiempo, en donde uno se reúne con extraños para compartir el encuentro, experiencias, anécdotas, datos de viaje … momentos que nos han permitido conocer muchas personas y cosechar a lo largo de estos 20 años verdaderos amigos de la vida.

Practicamos el ecoturismo concibiéndolo como la observación de seres vivos en su ambiente natural donde la actividad turística no degrada y fortalece el ambiente de manera tal que pueda perpetuarse para ser disfrutado por las futuras generaciones. Es por esto que incluimos en nuestras prácticas un fuerte elemento educacional que nos permita sensibilizar y concientizar a nuestros visitantes motivando una actitud positiva de respeto hacia el ambiente que nos rodea. En cada una de nuestras salidas, como parte de nuestra política de responsabilidad y compromiso ambiental, aplicamos y transmitimos a nuestros visitantes, todas las recomendaciones de avistajes de aves y mamíferos marinos así como también las del Programa Internacional “No dejar Rastro” para minimizar el impacto de nuestra presencia en los ambientes naturales que visitamos. Por otra parte, ofrecemos apoyo logístico a equipos de investigación, filmación, fotográficos y periodísticos. En forma anual, organizamos y coordinamos el Curso Patagónico de 10 días de duración en nuestra localidad que profundiza los conocimientos acerca del ecosistema costero-marino patagónico y sus implicancias para la conservación marina.  

Tenemos en cuenta que nuestros visitantes se caracterizan principalmente por desear experiencias en estrecho contacto con la naturaleza y la comunidad deseadense. Son viajeros con intereses especiales que prefieren disfrutar del ambiente practicando un turismo activo, profundizando sus conocimientos acerca de los aspectos naturales e históricos – culturales de nuestra localidad y región patagónica. Nuestra idea es que a lo largo de nuestras navegaciones vea lo que en tierra no se pueda ver o quizás si, pero desde otra perspectiva, con otra interpretación, enriqueciendo su comprensión acerca de esta vasta región y sus habitantes con su idiosincrasia tan particular. En definitiva, nos esforzamos por transmitirle la “esencia patagónica” en todo lo que hacemos y permitirles a nuestros visitantes vivenciar momentos que deseamos que perduren en su memoria por los tiempos de los tiempos y que por supuesto … vuelvan por más, como lo han hecho centenares de personas, para nuestra sorpresa, orgullo y satisfacción personal.

 

 

 

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